Díaz Bayo

Es un lugar idóneo para el cultivo de la vid por sus soleadas laderas, su abundante tierra suelta y cantos rodados, en el que la familia Díaz Bayo se ha dedicado durante más de diez generaciones al cultivo del viñedo.

Las viñas están situadas en los términos municipales de Fuentelcésped y de San Juan del Monte, pero con gran variación de suelos y orientaciones, que les permite elaborar vinos diferenciados por las características de los terruños en los que se encuentran. La edad de las viñas oscila entre los 12 y los 100 años.

Las viñas se encuentran en suelos de distinta naturaleza, gravas, calizas, arcillas, arenas. Además se ubican en parajes muy diversos pudiendo encontrar ciertos pagos en terrenos de monte o rodeados de hierbas aromáticas. Todos los pagos se encuentran en laderas llegando a alcanzar una altitud máxima en torno a 940 metros.

 

D.O Ribera del Duero

La familia Díaz Bayo se ha dedicado, durante más de diez generaciones al cultivo del viñedo y a la elaboración de vino en la Denominación de Origen Ribera del Duero.

Si pensamos en la Ribera del Duero, asociamos esta tierra a la viña, al trabajo de viticultores y bodegueros, en definitiva, al vino. El carácter de su gente y su cultura, está ligado a la tierra donde se cultivan las viñas.

Cabe mencionar que esta Denominación de Origen nace fruto de la iniciativa de varios viticultores y bodegueros que, dispuestos a desarrollar y mejorar la calidad de sus vinos, recogen el primer acta en 1.982 como Consejo Regulador, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Hoy en día, esta región vitivinícola abarca más de 21.000 Ha de viñedo inscrito, así como: más de 9.000 viticultores, 270 bodegas…, y más de 1.000 marcas registradas. 

Está marcado por una pluviometría moderada-baja, donde los veranos son secos y los inviernos largos, con heladas frecuentes. Las oscilaciones térmicas entre las diferentes estaciones afectan al ciclo de la vid, permitiendo que éste se desarrolle bajo unas condiciones favorables.

Razones que enmarcan a esta denominación en un clima mediterráneo, con influencia continental.

Estas variaciones extremas condicionan el ciclo vegetativo de la vid, ofreciendo una uva de excelente calidad.